DOSSIER
El Reino de Dios como tema misional y relevante desde las mujeres
D.Min Débora García Morales1
ABSTRACT
El Reino de Dios es un enfoque bíblico teológico que nos ha permitido enfocar el tema de la misión de la iglesia. El Reino de Dios en el Antiguo Testamento ofrece una perspectiva que incluye un anuncio que es buena noticia para el Israel Antiguo, la llegada de un mesías. Es una expectativa que aparece en la lectura del Nuevo Testamento en la predicación de Jesús en la Palestina de su tiempo. La predicación del Reino de Dios por Jesús abre el camino de ver las experiencias relacionales como base para la restauración de personas necesitadas. Desde América Latina se visibilizan sujetos que se han nombrado como “sujetos emergentes”, entre estos las mujeres. Es bajo esta mirada última, la de los sujetos emergentes como las mujeres; que aspiro conectar en este artículo la temática del Reino de Dios con una ética de los cuidados a la luz de establecer la sensibilidad por un mundo que sufre.
I. Introducción
En este trabajo espero desarrollar una mirada bíblica teológica y contextual del Reino de Dios como tema misional. Particularmente acentuando una perspectiva como mujer en la dimensión ética del Reino de Dios y desde la ética del cuidado. La Ética del Cuidado enuncia una mirada que complementa la Ética de la Justicia en la relación intrínseca de ambas perspectivas en su aporte a los sujetos emergentes, a través de una revisión bibliográfica de aportes teológicos y pastorales. Desarrollo dos puntos de vista en este trabajo, el Reino de Dios en una dimensión bíblica y en una dimensión ética teológica observado desde las mujeres.
El Reino de Dios es una aspiración para construir ciudadanía en la lógica de una experiencia espiritual integral.
II. El Reino de Dios en una dimensión bíblica
Me inicio buscando el tema del Reino de Dios en un enfoque bíblico teológico que permita entender la relevancia del tema para nosotros hoy, para mujeres y hombres lectores activos porque somos creyentes en Jesús. Primero en el Antiguo Testamento y segundo en el Nuevo Testamento y ver, como se complementa esta expectativa a la luz de los oyentes a quienes está dirigido el texto en nuestro contexto.
2.1 En el Antiguo Testamento
Varios artículos sobre el tema en el Antiguo Testamento describen que los conceptos de Reino y Reinado se relacionan en el tema de la soberanía de Jahveh. Así nos encontramos que: “Esa sólida y arraigada fe en el reinado nacional y universal, presente y futuro de Dios traduce la jubilosa y exultante confesión: «jJahveh es Rey!», «¡reina Jahveh!». Un reinado, por lo demás, realizado primero mediante el monarca israelita (Cf. suprá) y, tras el ocaso de la monarquía, por Él ejercido mediante «Su siervo» el Mesías.”2
Santos Sabugal nos dice que Jahveh como Rey es una idea surgida tempranamente durante la época de los jueces y muy tempranamente en el período del éxodo:
El reiterado testimonio pre-monárquico acerca del reinado de Jahveh (Je 8,22s; ISam 8,5.19s) muestra que, históricamente, aquella concepción no surgió durante el exilio ni con la instauración de la monarquía, sino más bien en el período de los Jueces y, probablemente, por influjo cananeo. Al nivel de la actual redacción de las fuentes literarias, sin embargo, parece claro que la experiencia de Israel sobre el señorío regio de Jahveh es más antigua: Se remonta a la epopeya salvífica del éxodo3.
En varios pasajes de los libros de Éxodo, Levítico, Deuteronomio, Samuel se dan testimonio de esta relación, la de Israel y un soberano Señor. Siguiendo siempre a Sabugal,
aquel reinado, en efecto, se prolonga durante los 40 años de peregrinación por el desierto, donde el jefe (o Rey) Jahveh «conduce» a Israel31: Marchando «al frente de» él y combatiendo «por él» (Dt 1,30; 31,6.8). El «gran pecado» del becerro de oro (Ex 32,1-6.21.30), cometido por quienes exigieron «un dios que vaya delante de nosotros» (Ex 32,1), fue en realidad la primera apostasía del reinado de Jahveh sobre Israel, saldada luego por el «Dios misericordioso y clemente» (Ex 34,6) mediante la renovación de la alianza (Ex 34,10-27), solemnemente ratificada por el Pueblo tras la conquista y posesión de «la tierra» prometida (Jos 24,14-28), con la reiterada promesa de servir exclusivamente a Jahveh (Cf. vv. 14-24), su único Rey4. Luego de esta primera relación el pueblo abandona a Jahveh y va tras otros dioses. Aún la Escritura también dice que no fue posible a la casta de los profetas mantener un orden eficaz de organización para el pueblo, y solicitaron un Rey (I Sam 8-12). Ligado a esta tradición de un reinado y un reino también existe la idea de un mesías que llega a pesar del fracaso de los reyes y sus reinados. Por eso la tradición del mesías prometido aparece también en el Nuevo testamento.
2.2 El Mesías en el Nuevo Testamento y Jesús
Según Robert Newman5:
la palabra Mesías fue tomada por el español directamente de la palabra hebrea que significa “el ungido.” De manera similar Cristo fue tomado del griego con el mismo significado. Las palabras se refieren a la práctica ceremonial de derramar aceite de oliva perfumado en la cabeza de una persona para designarla como el escogido de Dios para alguna tarea importante. El Nuevo Testamento ve al Mesías como una sola persona quien es ambos rey y sacerdote. Por ejemplo, Heb 1:8 claramente muestra a Jesús como rey, mientras los capítulos 3 hasta el 10 de la misma carta examinan su actividad sacerdotal. Visto a la luz del contexto general del Antiguo Testamento, esto parecería trascender una distinción cuidadosamente colocada, casi como si el autor de hebreos fuera un gentil no familiarizado con la Escritura del Antiguo Testamento. De hecho, no obstante, ésta es una de las paradojas de la profecía Mesiánica del Antiguo Testamento. Aunque las regulaciones del Antiguo Testamento mantenían los dos oficios cuidadosamente separados, esto probablemente tiene la intención de hacer que el Mesías se destaque como aquél que combina los dos en una persona6.
El Nuevo Testamento destaca la participación de Jesús en sus dos funciones, es el sacerdote que puede presentar la ofrenda para restauración y es soberano rey, ha sido entronizado como un Jesús resucitado de entre los muertos. Así mismo el Reino de Dios es también una plataforma para la construcción de ciudadanía del reino. Jesús hace referencia a la llegada del Reino de Dios en un anuncio que es parte de los primeros momentos de su ministerio, Marcos 1:14-15 nos dice: Jesús fue a Galilea para proclamar el evangelio del reino de Dios. 15 Decía: «El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado. ¡Arrepiéntanse, y crean en el evangelio!» (RV Actual)
En el evangelio de Mateo se hace referencia a un reino con implicaciones ética. El Sermón del Monte caracteriza una forma de vivir la ciudadanía del Reino de Dios. Esta predicación o enseñanza de Jesús fue poderosa para aquellas familias aquejadas por circunstancias a la cual apela el Sermón. El Sermón del Monte en Mateo 5 tiene 8 bienaventuranzas, llenos de esperanza. Desde estas podemos reconocer aspectos claves de la forma de vivir en el Reino de Dios, que se han testificado también en el Antiguo Testamento. Por ejemplo, en Miqueas 6: 1-8 nos presenta una demanda que es constante como un signo nuevo del Espíritu en medio del pueblo creyente. Hay unas implicaciones para vivir.
En el Nuevo Testamento cuando se menciona al Espíritu de Dios se piensa en una fuente del poder de Jesús en los inicios de su ministerio como lo indica Mateo 3:13-17, en la hora de su bautismo. Al volver nuestra mirada a Mateo 5 nos dice en los versos:
3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
La anterior descripción del texto de Mateo apela a nuestros sentidos porque se requiere el poder del Espíritu para vivir bajo la gracia que transforma y que restituye la condición humana frente a las dimensiones éticas. Esta dimensión de vida puede valorar la comprensión de la mirada de las mujeres a la luz de la necesidad de cambios sustantivos para relaciones justas. Esto propone una construcción de ciudadanía del reino a la luz de la inspiración de Jesús y sus enseñanzas.
III. Las mujeres y el Reino de Dios
En las últimas décadas se ha producido una ruptura epistemológica en cuanto a la comprensión de las mujeres en su aporte misional en el contexto de la historia de las primeras comunidades en el Nuevo Testamento. Estudios como los realizados por Elizabeth Shüssller- Fiorenza7 en su libro en Memoria de Ella ha sido de gran ilustración para la afirmación del valor de las mujeres en la transición del judaísmo al cristianismo. Lo que pone en perspectiva al sujeto mujer en las dimensiones de influencia y en la reflexión ética del Reino de Dios.
3.1 El Reino de Dios en una dimensión misional de la iglesia
La misión de la iglesia es un referente actual por los espacios de su influencia en la historia y el tema de la evangelización. Los espacios de influencia para mí son la forma en que la iglesia está presente en la sociedad, podemos identificar desarrollos educativos, de salud, de abogacía por la justicia, acompañamiento pastoral como diakonía. Aunque sin duda también podemos reconocer la crítica al modelo de cristiandad que ha sido criticado por la misiología latinoamericana, desde la visión de pueblos conquistados.
Si volvemos nuestra mirada a diferentes esquemas de misión podemos valorar lo que David Bosh y Sidney Roy han señalado, que hay más de un modelo para reflexionar sobre la historicidad de la misión8. Encuentro valioso la reflexión de la Misión Integral que yace en muchos de las reflexiones actuales en el contexto de la misiología. El pensamiento de René Padilla aflora que es imposible no pensar en el contexto de la misión, por eso no podemos dejar de ver a los sujetos y las realidades en que la iglesia hace misión9.
En el ministerio de Jesús las mujeres estuvieron presentes, fueron objeto del amor salvífico testificado por varios evangelios y de manera eficaz abrieron sus casas para el surgimiento de la naciente iglesia cristiana en el libro de Los Hechos y en los Escritos Paulinos. ¿Me he preguntado qué relevancia tiene hoy el acercamiento de las mujeres al tema del Reino de Dios desde una dimensión ética como aparece en la práctica de vida de Jesús, desde su Bienaventuranzas y su misericordia? La respuesta que encontré valora el enfoque de las mujeres en una ética del cuidado, hoy día el aspecto sensible de la sostenibilidad de la vida pasa por una reflexión de la ética relacional.
3.2 El Reino de Dios y la Ética del cuidado
El diccionario de la Real Academia de la Lengua, RAE, define la ciudadanía como la condición de pertenencia legal, social y cultural de un individuo a una comunidad organizada, como puede ser un país o una ciudad. Se ve como una cualidad que confiere derechos. Hay un sinnúmero de derechos que una ciudadanía confiere como efecto de normativas que le reconocen esa cualidad.
Mateo caracteriza cualidades y deberes que se originan de una ciudadanía activa y consciente. En el Sermón del Monte en los capítulos 5 al 7 del libro de Mateo nos introducen a una plena comprensión de la naturaleza del Reino de Dios. Mateo 7 verso 16 nos dice que el creyente es reconocido por su fruto. Así que mateo 5 nos visualiza la forma en que los creyentes son animados a vivir una ciudadanía como una forma de ver que podemos hacer y debemos vivir nuestro seguimiento a Jesús. El Evangelio de Mateo10 incorpora el capítulo 5 en una lectura de un contexto amplio, presenta su evangelio a un pueblo que aún tiene conexiones con el templo, el sistema de sacrificios y la Ley Mosaica. Apela a estos oyentes judíos para que puedan entender las dimensiones de una renovación de su fe en Jesucristo. Esta renovación implica una mirada a las experiencias para que el espíritu florezca. Es una decisión que supone elegir para entender la realidad del pecado y se aprecie la vida nueva que llega con Jesucristo. Un seguidor de Jesucristo comprende el mundo y lo juzga bajo la nueva dimensión de las enseñanzas de Jesús.
El capítulo 5 del libro de Mateo las bienaventuranzas del Reino se describen y nos son familiares por mostrar una realidad de vida de muchas personas. Expresa el anhelo de vidas que pueden ser cambiadas, consoladas y una forma de vivir para ser de bendición en medio de realidades crueles y deformadas por el pecado de la humanidad. Esta predicación o enseñanza de Jesús fue poderosa para aquellas familias aquejadas por estas circunstancias.
Pero lo es también como enseñanza de una creyente que necesita afirmar su discipulado cristiano, el discipulado incluye también la meditación y reflexión del Sermón del Monte. Jonathan Sgalambro11 en un sermón expuesto en Octubre del 2019 nos dice que:
Jesús comienza su discurso con las bienaventuranzas porque son un anuncio de bendición para quienes ya viven de cierta manera. Es un anuncio de aliento en medio de la pobreza, de consuelo para quienes están de luto, y de herencia y adopción para quienes no poseían nada en este presente siglo malo. Es con este entendimiento que debemos aceptar los mandatos que se encuentran a lo largo del Sermón: que hemos sido colmados con la gracia de Dios, liberados de nuestros pecados y consolados en medio de las cargas y dificultades de esta vida. Es a la luz de esta gracia que estamos llamados a vivir vidas moldeadas por el reino de Dios, para que nosotros y quienes nos rodean podamos experimentar la «buena vida», al ser utilizados por Dios como un conducto para impartir la vida de resurrección al mundo que nos rodea.
Para algunos escritores el Sermón del Monte implica también un posicionamiento para la acción. El deber en la ciudadanía del Reino de Dios se ve claramente expresadas en esas 8 bienaventuranzas, son claves en una forma de estar o vivir. Pensar las condiciones de los otros es importante el reino de Dios infiere una ética relacional, una dimensión integral de nuestra espiritualidad. Encuentro esta alusión a lo relacional como pauta para pensar en la ética del cuidado, una ética nacida en la reflexión de las mujeres en una visión integral de la vida. Así la autora Virginia Held12 en el artículo “La ética del cuidado y el contrato social” señala:
La ética del cuidado concibe a las personas como seres relacionales e interdependientes, no como sujetos autónomos al modo de las teorías morales clásicas. Tiene en cuenta las relaciones de cuidado que se establecen entre los individuos, la necesidad de comprensión empática, la atención a las necesidades del prójimo, así como cualidades como la confianza o el interés reciproco que hacen posible y fomentan las relaciones de afecto. Ni el individualismo kantiano, ni el utilitarismo, tampoco la ética de la virtud, que se centras en el individuo y sus inclinaciones, tienen en cuenta este tipo de vínculos. Por otro lado, segun la ética del cuidado, lo que motiva la acción moral son las emociones relacionadas con el cuidado y las relaciones personales, no la aceptación racional por parte de individuos autónomos de principios universales.
En esa misma referencia de esta autora, “las perspectivas del cuidado y de la justicia no son antitéticas; resultan complementarias siempre que se entienda que la ética del cuidado constituye una concepción moral más integral, con la que también se puede apoyar y defender las exigencias de la justicia y los derechos propias de campos más limitados o restrictivos, como el político y el jurídico”13. Estamos acostumbrados a escuchar sobre los derechos humanos y otras garantías como declaraciones, pero necesitamos que estás nos vuelvan a recordar el fin de si mismas, la plena garantía de que somos humanos y vivimos en relaciones que deben ser dignas.
La ciudadanía del reino de Dios reivindicaría una puesta en común, la de la ética del cuidado. A través de pensar en los pobres, los que sufren porque son perseguidos, en la acción de quienes son pacificadores que buscan la justicia relacional a través del reconocimiento de los otros, los diferentes; las mujeres, los pueblos originarios, las personas excluidas por el racismo, el sexismo; en esta lógica se inscribe la esperanza de los que se resisten a olvidar y traen con ellos la memoria de los que heredan el reino de los cielos.
Las mujeres inscriben su lógica de vida a través del reconocimiento de que se necesita un nuevo contrato social de cuidados, que sea visto como justicia y desde la misericordia inspirada en las prácticas de Jesús, su enseñanza. Jesús ha traído salvación y un reinado presente y futuro que sostiene la vida.
IV. Referencias
Bosh, D. Misión en transformación: cambios de paradigma en la teología de la misión,Grand Rapids : Libros Desafío, 2005.
Newman, R.C, “El modelo del mesías en el nuevo testamento”, (IBRI Informe Investigación No. 6 )(1981, 1988), PDF
Padilla C. R, “Qué es la misión integral”, 1 edic. (Serie del Camino, No 1), 2006
Padilla C. R., et.al, Bases Bíblicas de la Misión una perspectiva latinoamericana, Buenos Aires: Kairós, 1995,1996. PDF
Sabugal, S. “Reino y reinado de Dios en el judaísmo antiguo”(Revista Estudio Teológico Agustiniano de Valladolid Vol. 20, Fasc. 1), (1985), 105-114 PDF.
Sgalambro, J. (s/f). El Reino al Revés: Una Introducción al Sermón del Monte. Redeemer Fellowship. Disponible en: este enlace. Consulta: 15 de febrero de 2026.
Schüssler Fiorenza, E. (1989). En Memoria de Ella. Una reconstrucción teológico-feminista de los orígenes del cristianismo. España: Desclée de Brouwer.
- Actualmente soy pastora de una iglesia Bautista, por muchos años vinculada a procesos de formación en el Seminario Teológico Bautista y otros centros de formación en Nicaragua. He realizado estudios doctorales en Minsiterio Cristiano y estudios de Maestría en Género con Perspectiva de Género y en Educación virtual y a distancia. ↩︎
- Santos Sabugal, en su artículo Reino y reinado de Dios en el judaísmo antiguo, nos ofrece una mirada integral del tema en el Antiguo y Nuevo testamento en la( Revista Vol. 20, Fasc. 1, 1985), págs. 105-114. ↩︎
- Santos Sabugal, Reino y reinado de Dios en el judaísmo antiguo, 108. ↩︎
- Sabugal, 110. ↩︎
- Robert C. Newman en EL MODELO DEL MESÍAS EN EL NUEVO TESTAMENTO, IBRI Informe Investigación No. 6 (1981, 1988). ↩︎
- Robert C. Newman aclara que esto es un ejemplo de una persona justa quien cumple ambas funciones, la de sacerdote y rey! ↩︎
- En Memoria de Ella es un libro que discurre sobre la presencia de las mujeres en la vida de las primeras comunidades cristianas y su valor intrínseco en la expansión del evangelio. ↩︎
- Los textos Misión en Transformación de David Bosch y Bases Bíblicas de la Misión una perspectiva latinoamericana de C.René Padilla son una fuente valiosa para este fin. ↩︎
- Carlos Réne Padilla “Qué es la misión integral”, 1 edic,.(Serie del Camino, No 1), 2006 ↩︎
- En una revisión digital nos encontramos un resumen de aspectos claves que son señalados dentro del campo de producción de sentidos del Evangelio de Mateo. ↩︎
- El pastor Jonathan Sgalambro en su sermón “El Reino al Revés: Una Introducción al Sermón del Monte” nos da una buena perspectiva de nombrar las buenaventuranzas con un lenguaje actual. el 2 de octubre de 2019 ↩︎
- Virginia Held en La ética del cuidado y el contrato social nos muestra los elementos que esta ética social imprime como complementaria sino diferente frente a la falta de justicia para todos, en la diversidad de sujetos sociales., 2023. ↩︎
- Virginia Held, p,8 ↩︎

