SENTIRPENSAR
Compartimos cuatro poemas esenciales de Alda Lara, voz cumbre de la lírica angoleña que logra entrelazar una profunda espiritualidad con el compromiso social. Sus versos, creados entre 1948 y 1961 en los albores de la descolonización y recopilados póstumamente en su Obra Completa de 1966, rescatan la identidad de su pueblo y la dignidad de la mujer, ofreciendo al lector una conmovedora antesala poética de la libertad de Angola.
PRESENCIA AFRICANA
Y, a pesar de todo,
¡Todavía soy la misma!
Libre y esbelta,
hija eterna de cuanta rebeldía
me ha sagrado.
Madre África!
Madre fuerte del bosque y del desierto,
En este caso,
la hermana-mujer
de todo lo que en ti vibra
puro e incierto …
La de los cocoteros,
de las cabelleras verdes
y cuerpos arrojados
sobre el azul …
A del dendém
Nacimiento de los brazos de las palmeras …
A del sol bueno, mordiendo
el suelo de las Ingombotas …
La de las acacias rubras,
Salpicando de sangre las avenidas,
largas y floridas …
¡Sí !, todavía soy la misma.
A del amor desbordando
por los cargadores del muelle
los sudorosos y confusos,
por los barrios inmundos y durmientes
(Calle 11! … Calle 11! …)
por los niños
de vientre hinchado y ojos …
Sin dolor ni alegría,
de tronco desnudo
y el cuerpo musculoso,
la raza escribe a plomo,
la fuerza de estos días …
Y yo repetía aún, y siempre, en ella,
Que Larga historia inconsecuente …
Mi tierra…
Mi, eternamente …
Tierra de las acacias, de los dongos,
de los cólios balancín, mansamente …
Tierra!
Todavía soy la misma.
Todavía soy la que en un rincón nuevo
pura y libre,
me levanto,
al acento de tu pueblo.
Alda Lara
Benguela 1953 (de poemas , 1966)

