{"id":9318,"date":"2026-08-24T17:03:01","date_gmt":"2026-08-24T17:03:01","guid":{"rendered":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/?post_type=article&#038;p=9318"},"modified":"2026-08-31T00:15:43","modified_gmt":"2026-08-31T00:15:43","slug":"exhortacion-pastoral-con-motivo-de-lacxxv-asamblea-ordinaria-plenaria","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/article\/exhortacion-pastoral-con-motivo-de-lacxxv-asamblea-ordinaria-plenaria\/","title":{"rendered":"EXHORTACI\u00d3N PASTORAL CON MOTIVO DE LA CXXV ASAMBLEA ORDINARIA PLENARIA"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph\" style=\"background-color:#008080;font-style:italic;font-weight:700\">DOCUMENTOS<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/CEV_RED_Exhortacion_Pastoral_Obispos_Venezuela_090226-10-1024x683-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9333\" srcset=\"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/CEV_RED_Exhortacion_Pastoral_Obispos_Venezuela_090226-10-1024x683-1.jpg 1024w, https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/CEV_RED_Exhortacion_Pastoral_Obispos_Venezuela_090226-10-1024x683-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/CEV_RED_Exhortacion_Pastoral_Obispos_Venezuela_090226-10-1024x683-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/CEV_RED_Exhortacion_Pastoral_Obispos_Venezuela_090226-10-1024x683-1-75x50.jpg 75w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading titulo_alternativo\">EXHORTACI\u00d3N PASTORAL CON MOTIVO DE LA<br>CXXV ASAMBLEA ORDINARIA PLENARIA<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><em>\u201cDespuntar\u00e1 tu luz como la aurora\u201d (Is 58, 8)<\/em><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1.- Los obispos de Venezuela, como cristianos y pastores, ante las inquietudes y temores que genera la situaci\u00f3n social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica que atraviesa nuestra patria y, en modo particular despu\u00e9s de los acontecimientos del tres de enero de este a\u00f1o, queremos comunicar un mensaje de esperanza a todo el pueblo venezolano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2.- Nos ilumina en esta reflexi\u00f3n el pasaje del Evangelio que presenta al Se\u00f1or en la barca con sus disc\u00edpulos calmando la tempestad (Mt 8, 23), que nos invita a anunciar que Jes\u00fas est\u00e1 siempre con su pueblo. \u00c9l es el Dios-con-nosotros, el Enmanuel. Aunque a nuestro alrededor se agiten las aguas de la vida, tenemos esta certeza: \u00c9l nos consuela y anima a avanzar con esperanza; no estamos solos en medio de la turbulencia de las olas y de las tormentas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3.- Tambi\u00e9n gu\u00edan nuestras reflexiones, las palabras del Papa Le\u00f3n XIV en el \u00c1ngelus del Domingo 4 de enero de 2026: \u201cEl bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideraci\u00f3n y llevar a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberan\u00eda del pa\u00eds, asegurando el estado de derecho inscrito en la Constituci\u00f3n, respetando los derechos humanos y civiles de todos y cada uno, y trabajando para construir juntos un futuro sereno de colaboraci\u00f3n, estabilidad y concordia, con especial atenci\u00f3n a los m\u00e1s pobres que sufren a causa de la dif\u00edcil situaci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El bien del pueblo venezolano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4.- La vida de los venezolanos ha estado caracterizada en los \u00faltimos a\u00f1os por el empobrecimiento generalizado; la falta de oportunidades de trabajos justamente remunerados; una corrupci\u00f3n generalizada e impune; las violaciones de derechos humanos y ciudadanos, entre ellos, la libertad de expresi\u00f3n y el derecho al debido proceso y defensa. Esto ha tra\u00eddo como consecuencia, entre otras cosas, el deterioro alarmante en la calidad de vida de todos, lo cual se manifiesta en modo particular en los sistemas de educaci\u00f3n, salud, servicios p\u00fablicos y seguridad, tanto personal, as\u00ed como social, jur\u00eddica, econ\u00f3mica y pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">5.- Queremos hoy nuevamente expresar nuestra cercan\u00eda y solidaridad, como lo hemos hecho en otras ocasiones, con los presos pol\u00edticos y sus familiares; los millones de personas que han tenido que emigrar, con la consecuente desintegraci\u00f3n de las familias; los que han sido sometidos a vejaciones y trata de personas; los muchos venezolanos que no tienen el ingreso suficiente para cubrir sus necesidades b\u00e1sicas; las personas mayores que han quedado en abandono y soledad; los enfermos que no consiguen los medicamentos y acceso a los servicios necesarios para garantizar su salud; los j\u00f3venes que han visto truncadas sus oportunidades de progreso a trav\u00e9s del estudio y del trabajo; los trabajadores de la  educaci\u00f3n y de la salud que perciben salarios paup\u00e9rrimos; las comunidades ind\u00edgenas altamente marginadas y olvidadas; los que han perdido sus bienes por confiscaciones arbitrarias y tantos otros que sufren por diversas razones injustas. Nos unimos al dolor de nuestra gente y oramos con esperanza por el eterno descanso de todos los que han muerto a causa de la violencia, reciente o pasada, pues son vidas humanas valiosas que se han perdido sin sentido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">6.- La Iglesia en Venezuela, a trav\u00e9s de las parroquias, centros educativos y de salud, C\u00e1ritas y otros servicios pastorales, renueva hoy su compromiso con la promoci\u00f3n del bien com\u00fan, sobre todo de los m\u00e1s pobres y necesitados, llevando a cabo una labor solidaria y subsidiaria, guiada por la Doctrina Social de la Iglesia. Hacemos un llamado a todos los sectores a contribuir a la consecuci\u00f3n de tal fin, anteponi\u00e9ndolo a intereses personales ideol\u00f3gicos, partidistas o econ\u00f3micos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">7.- Nos anima en este compromiso el ejemplo de San Jos\u00e9 Gregorio Hern\u00e1ndez y Santa Madre Carmen Rendiles, al igual que las Beatas Mar\u00eda de San Jos\u00e9 y Candelaria de San Jos\u00e9, que, en su \u00e9poca, trabajaron incansablemente por el bien com\u00fan de una Venezuela sumida en la violencia, empobrecida, azotada por las enfermedades, llena de injusticia y de libertades conculcadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Superar la violencia por caminos de justicia y de paz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">8.- Uno de los mayores anhelos del pueblo venezolano es reconocernos como part\u00edcipes de un mismo destino, vivir en paz y libertad. En este sentido, consideramos que esto s\u00f3lo ser\u00e1 posible si se resuelve la crisis pol\u00edtica y social que hoy vive nuestra naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">9.- Para alcanzar este anhelo es imprescindible evitar la violencia, desterrar la mentira, el odio, los rencores, la venganza y la guerra de las palabras. De esa forma se cumplir\u00e1 lo que proclama el profeta Isa\u00edas: \u201ccuando destierres de ti la opresi\u00f3n, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el est\u00f3mago del indigente, brillar\u00e1 tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volver\u00e1 mediod\u00eda\u201d (Is 58,9-10), y ello ser\u00e1 signo de c\u00f3mo la justicia de Dios abre caminos de paz a su pueblo. Esto exige de todos los venezolanos procesos de reencuentro, reconocimiento mutuo, perd\u00f3n y reconciliaci\u00f3n, purificaci\u00f3n de la memoria, en la verdad y en la justicia, con la firme voluntad de respetar la dignidad de las personas y el continuo ejercicio de la fraternidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">10.- En esta coyuntura hist\u00f3rica se hace urgente el llamado del gran santo de As\u00eds de convertirnos todos en instrumentos de paz, que es armon\u00eda con Dios, con nosotros mismos, con los hermanos y con la Creaci\u00f3n. El \u201cA\u00f1o Santo Franciscano\u201d es una buena oportunidad de iniciar un camino de educaci\u00f3n para la paz, que implica la no violencia y la reconciliaci\u00f3n. No es olvidar, sino hacer memoria, reparar el da\u00f1o y reconstruir lazos de fraternidad. Una sociedad se reconcilia y se reconstruye, no con h\u00e9roes, sino con personas libres, responsables, capaces de convivir dignamente y de construir un futuro lleno de esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Garantizar la soberan\u00eda de la naci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">11.- El art\u00edculo 5 de la Constituci\u00f3n Nacional reconoce que \u201cla soberan\u00eda reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constituci\u00f3n y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los \u00f3rganos que ejercen el Poder P\u00fablico, y que \u201clos \u00f3rganos del Estado emanan de la soberan\u00eda popular y a ella est\u00e1n sometidos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">12.- La soberan\u00eda popular, expresada en el voto universal, directo y secreto, se vio desconocida cuando se omiti\u00f3 la publicaci\u00f3n detallada de los resultados de las elecciones presidenciales del veintiocho de julio del 2024, por parte de los \u00f3rganos del Estado. Los hechos del tres de enero de este a\u00f1o han cambiado profundamente el panorama pol\u00edtico y social, aunque se han interpretado como una violaci\u00f3n del derecho internacional, muchos estiman que abren caminos para lograr la democratizaci\u00f3n del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">13.- Venezuela desde hace varios a\u00f1os ha sufrido la injerencia indebida de factores externos que han afectado seriamente la soberan\u00eda. Cabe destacar las actuaciones de grupos irregulares que controlan extensos territorios de nuestra geograf\u00eda y comunidades urbanas populares e ind\u00edgenas, as\u00ed como las de grupos for\u00e1neos que han venido ejerciendo impunemente la extracci\u00f3n irregular de recursos minerales, especialmente en el sur de nuestro territorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">14.- En funci\u00f3n de garantizar la soberan\u00eda y la autodeterminaci\u00f3n sobre nuestro destino, necesitamos: reconstruir la institucionalidad democr\u00e1tica; restituir la independencia de los poderes p\u00fablicos; contar con un Tribunal Supremo de Justicia y un Consejo Nacional Electoral cre\u00edbles que garanticen elecciones libres y justas; asegurar el control territorial del pa\u00eds por parte del Estado. En este proceso debemos participar todos los venezolanos que estamos aqu\u00ed y los que est\u00e1n fuera, en un clima de respeto mutuo y la b\u00fasqueda de una convivencia serena y estable, sin importar su ideolog\u00eda o afiliaci\u00f3n partidista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Garantizar los derechos humanos y civiles<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">15.- El respeto de la dignidad de la persona es la base sobre la cual se debe construir el verdadero progreso pac\u00edfico y sustentable de nuestra naci\u00f3n. Los obispos, en repetidas ocasiones, hemos hecho un llamado claro y urgente a garantizar los derechos humanos y civiles de todos, sin distingo alguno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">16.- Nos hacemos eco del clamor de amplios sectores de la poblaci\u00f3n, que exigen la derogaci\u00f3n de las leyes que coartan los derechos fundamentales consagrados en la Constituci\u00f3n Nacional y los Convenios Internacionales, en especial los referentes a la libertad de expresi\u00f3n, al voto libre, sin coacci\u00f3n, y las normativas que restringen significativamente la acci\u00f3n de las organizaciones civiles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">17.- Es un signo positivo la excarcelaci\u00f3n de algunos privados de libertad debido a su posici\u00f3n pol\u00edtica o la libre expresi\u00f3n de su pensamiento. Una vez m\u00e1s, solicitamos la plena liberaci\u00f3n de todos los presos pol\u00edticos o detenidos por causas injustas. Seguimos con inter\u00e9s la propuesta y el camino de aprobaci\u00f3n de una ley de amnist\u00eda general, que necesariamente debe ser amplia e inclusiva, fruto de una extensa consulta a todos los sectores de la sociedad civil. Ser\u00eda un paso importante para emprender el largo y dif\u00edcil camino de la reconciliaci\u00f3n nacional y el restablecimiento de la convivencia social y democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Construir el futuro con especial atenci\u00f3n a los m\u00e1s pobres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">18.- La posibilidad de construir un futuro de libertad y justicia pasa por la reconciliaci\u00f3n de sus hijos, el regreso a una patria que sea casa de todos, que se identifique como un solo pueblo, que vuelva a ser un lugar de oportunidades de progreso y felicidad, especialmente para los m\u00e1s pobres. Debemos fortalecer la familia como lugar primordial del desarrollo integral de las personas y la sociedad, y superar las barreras que nos impiden construir la realidad del \u201cnosotros\u201d nacional con la participaci\u00f3n e inclusi\u00f3n de todos los sectores del pa\u00eds. Es necesario promover espacios de di\u00e1logo que conduzcan a un gran acuerdo nacional sobre el futuro que queremos construir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">19.- Un aspecto fundamental en este camino debe ser la superaci\u00f3n del empobrecimiento que hoy azota a un porcentaje mayoritario de la poblaci\u00f3n, y que es una de las causas del inmenso y doloroso \u00e9xodo de much\u00edsimos compatriotas. En este sentido, es imperativo que los recursos que se reciban por la reactivaci\u00f3n de la industria petrolera se destinen a mejorar la calidad de los salarios y a implementar programas sociales, concebidos no desde un clientelismo partidista, sino generando iniciativas personales, comunitarias y empresariales, que aseguren trabajo y remuneraci\u00f3n digna que le permita a los ciudadanos vivir y cubrir para s\u00ed y su familia las necesidades b\u00e1sicas, materiales, sociales e intelectuales (cf. Constituci\u00f3n Nacional Art. 91).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">20.- Como Iglesia cat\u00f3lica, nos comprometemos a que nuestras di\u00f3cesis, parroquias, comunidades, instituciones educativas y sociales, sean espacios de encuentro, escucha y acompa\u00f1amiento, que generen signos claros y cre\u00edbles de fraternidad y reconciliaci\u00f3n. Que toda persona encuentre en cada miembro de nuestras comunidades, consuelo, sanaci\u00f3n de las heridas, perd\u00f3n y misericordia. La Campa\u00f1a Compartir que realizaremos en la pr\u00f3xima Cuaresma, y que tiene como lema \u201cSanar la herida. Abrazar la vida\u201d, ser\u00e1 una oportunidad para unir voluntades para la construcci\u00f3n de un futuro m\u00e1s promisor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">21.- Asumimos el mensaje de esperanza que nos comunic\u00f3 San Juan Pablo II durante su segunda visita apost\u00f3lica a nuestro pa\u00eds hace treinta a\u00f1os: \u201cCon el estudio y el trabajo, con la participaci\u00f3n activa en la vida pol\u00edtica, econ\u00f3mica, social y cultural, est\u00e1is llamados a ser la aurora de una nueva Venezuela, en la que, superando toda forma de injusticia, se reconozca el trabajo y el esfuerzo, y se promueva \u00abel bien com\u00fan, como bien de todos los hombres y de todo el hombre\u00bb\u201d (Discurso a los j\u00f3venes, 11 de febrero de 1996).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">22.- Invitamos a todos a encontrar en la oraci\u00f3n cotidiana, luz y fortaleza para enfrentar con decisi\u00f3n la coyuntura que hoy vivimos. Animamos a promover iniciativas durante el tiempo de la cuaresma, tales como: lectura orante de la Palabra, jornadas de adoraci\u00f3n eucar\u00edstica, v\u00eda crucis, conversaci\u00f3n en el Esp\u00edritu, que nos permitan encontrarnos como hijos de una misma tierra. Confiados en la intercesi\u00f3n maternal de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda de Coromoto, pedimos que todos y cada uno asumamos con valent\u00eda y generosidad nuestras responsabilidades para juntos encontrar el progreso de nuestra patria por caminos de libertad, justicia y paz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con sentimientos de fraternal solidaridad, bendecimos a todo el pueblo venezolano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los obispos de Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Caracas, 9 de febrero de 2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1.- Los obispos de Venezuela, como cristianos y pastores, ante las inquietudes y temores que genera la situaci\u00f3n social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica que atraviesa nuestra patria y, en modo particular despu\u00e9s de los acontecimientos del tres de enero de este a\u00f1o, queremos comunicar un mensaje de esperanza a todo el pueblo venezolano. <a href=\"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/article\/exhortacion-pastoral-con-motivo-de-lacxxv-asamblea-ordinaria-plenaria\/\">Seguir leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"menu_order":26,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"_eb_attr":"","footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"issuem_issue":[80],"class_list":["post-9318","article","type-article","status-publish","format-standard","hentry","category-documentos","issuem_issue-presencia-ecumenica-nro-87-2026"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/article\/9318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9318"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/article\/9318\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10805,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/article\/9318\/revisions\/10805"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9318"},{"taxonomy":"issuem_issue","embeddable":true,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/issuem_issue?post=9318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}