{"id":9122,"date":"2026-08-09T19:12:50","date_gmt":"2026-08-09T19:12:50","guid":{"rendered":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/?post_type=article&#038;p=9122"},"modified":"2026-08-30T23:59:55","modified_gmt":"2026-08-30T23:59:55","slug":"cuatro-pastores-un-mismo-barrioencuentros-y-desencuentros-en-la-mision-de-lascomunidades-eclesiales-de-base-en-petare","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/article\/cuatro-pastores-un-mismo-barrioencuentros-y-desencuentros-en-la-mision-de-lascomunidades-eclesiales-de-base-en-petare\/","title":{"rendered":"CUATRO PASTORES, UN MISMO BARRIO:ENCUENTROS Y DESENCUENTROS EN LA MISI\u00d3N DE LASCOMUNIDADES ECLESIALES DE BASE EN PETARE"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph\" style=\"background-color:#008080;font-style:italic;font-weight:700\"><strong>DOSSIER<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\" style=\"color:#9f9d9d\"><strong>ART\u00cdCULO DE INVESTIGACI\u00d3N PASTORAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading titulo_alternativo\"><strong>Cuatro pastores, un mismo barrio:<\/strong> <strong>Encuentros y desencuentros en la misi\u00f3n de las<\/strong> <strong>Comunidades Eclesiales de Base en Petare<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center autor_cedir wp-block-paragraph\"><em>Didier Hayraud&nbsp; \u00b7&nbsp; Blas M\u00e1rquez Bernal CMF&nbsp; \u00b7&nbsp; Mat\u00edas Camu\u00f1as March\u00e1n OD&nbsp; \u00b7&nbsp; Bruno Renaud<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right autor_cedir wp-block-paragraph\"><strong>Autor: Jorge Pe\u00f1a<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>A modo de introducci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este art\u00edculo de investigaci\u00f3n pastoral analiza la trayectoria, la espiritualidad y el aporte a las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) de cuatro sacerdotes y misioneros que ejercieron su ministerio en Petare, uno de los sectores populares m\u00e1s densamente poblados de Caracas, Venezuela: Didier Hayraud (Hijos de Mar\u00eda Inmaculada), Blas M\u00e1rquez Bernal CMF (Misioneros Claretianos), Mat\u00edas Camu\u00f1as March\u00e1n OD (Dominicos) y Bruno Renaud (misionero franc\u00e9s). A partir de fuentes primarias \u2014entre ellas una entrevista publicada en la revista Presencia Ecum\u00e9nica (N\u00b0 70, septiembre-diciembre 2010) y testimonios escritos\u2014 y de fuentes secundarias disponibles, se identifican los puntos de encuentro que los unen como evangelizadores insertos en la realidad popular, as\u00ed como los matices que diferencian sus \u00e9nfasis pastorales, sus espiritualidades de origen y sus m\u00e9todos de acci\u00f3n comunitaria. El trabajo concluye que, m\u00e1s all\u00e1 de sus diferencias congregacionales y metodol\u00f3gicas, los cuatro coincidieron en hacer de las CEBs el centro articulador de una pastoral liberadora, con Petare como territorio privilegiado de encarnaci\u00f3n misionera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Palabras clave: Comunidades Eclesiales de Base, Petare, teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, opci\u00f3n por los pobres, misi\u00f3n popular, Venezuela.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Petare como territorio teol\u00f3gico<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Petare no es solo un nombre en el mapa de Caracas. Es un territorio donde la pobreza, la creatividad popular y la fe se han entretejido durante d\u00e9cadas para producir algunas de las experiencias eclesiales m\u00e1s significativas de Venezuela. Desde finales de la d\u00e9cada de 1960, y con renovado impulso tras la Conferencia de Medell\u00edn (1968) y la de Puebla (1979), diversas congregaciones religiosas enviaron a sus miembros a insertarse en los barrios pobres con una consigna clara: no venir como salvadores, sino como hermanos y compa\u00f1eros de camino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los muchos hombres y mujeres consagrados que respondieron a ese llamado, cuatro nombres sobresalen por la profundidad de su huella en las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) de Petare y su entorno: el sacerdote franc\u00e9s Didier Hayraud, el claretiano espa\u00f1ol Blas M\u00e1rquez Bernal, el dominico espa\u00f1ol Mat\u00edas Camu\u00f1as March\u00e1n y el misionero franc\u00e9s Bruno Renaud. Cada uno lleg\u00f3 con una espiritualidad espec\u00edfica, una congregaci\u00f3n distinta y un estilo propio; sin embargo, el territorio y la opci\u00f3n fundamental por los pobres los convirtieron en figuras complementarias dentro de un mismo proyecto pastoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El presente art\u00edculo se propone tres objetivos: (1) reconstruir el perfil biogr\u00e1fico y pastoral de cada uno de estos cuatro sacerdotes; (2) identificar los puntos de encuentro que comparten como evangelizadores populares; y (3) se\u00f1alar los matices y desencuentros que singularizan la contribuci\u00f3n de cada cual. El \u00e9nfasis final recae sobre su aporte espec\u00edfico a las CEBs de Petare, entendidas como laboratorio eclesial y semilla de una sociedad m\u00e1s justa y fraterna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Marco teol\u00f3gico-pastoral: las CEBs y la Iglesia de los pobres<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Comunidades Eclesiales de Base surgieron en Am\u00e9rica Latina a mediados del siglo XX como una respuesta eclesial creativa a la pobreza masiva y a la b\u00fasqueda de una Iglesia m\u00e1s fiel al Evangelio. La Conferencia de Medell\u00edn (1968) las reconoci\u00f3 como c\u00e9lula inicial de la Iglesia y expresi\u00f3n privilegiada de la evangelizaci\u00f3n liberadora. Como se\u00f1ala el documento conclusivo de esa Conferencia:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"cita wp-block-paragraph\">La comunidad cristiana de base es as\u00ed el primero y fundamental n\u00facleo eclesial, que debe en su propio nivel, responsabilizarse por la riqueza y expansi\u00f3n de la fe, como tambi\u00e9n por el culto que es su expresi\u00f3n. Ella es, pues, c\u00e9lula inicial de estructuraci\u00f3n eclesial y foco de evangelizaci\u00f3n y actualmente factor primordial de promoci\u00f3n humana y desarrollo. (CELAM, 1968, p. 15)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Venezuela, las CEBs se desarrollaron con particular vigor en los barrios de Caracas \u2014especialmente en Petare, la zona metropolitana de Maracaibo, Barquisimeto y San F\u00e9lix\u2014 de la mano de religiosos y religiosas comprometidos con la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La din\u00e1mica propia de las CEBs combina tres momentos inseparables: la lectura popular de la Biblia (ver), el an\u00e1lisis de la realidad social (juzgar) y el compromiso transformador (actuar). Boff (1986) describe ese proceso como una genuina reinvenci\u00f3n eclesial desde abajo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"cita wp-block-paragraph\">Las comunidades de base constituyen una nueva forma de ser Iglesia. No representan una fractura o divisi\u00f3n dentro de la Iglesia, sino un enriquecimiento y una renovaci\u00f3n en cuanto al modo en que la Iglesia existe y expresa su fe en el mundo de los pobres. (Boff, 1986, p. 34)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este m\u00e9todo, deudor tambi\u00e9n de la pedagog\u00eda de Paulo Freire, convirti\u00f3 a las comunidades de base en espacios donde los pobres dejaron de ser objetos de caridad para convertirse en sujetos de su propia liberaci\u00f3n. Freire (1970) hab\u00eda afirmado que \u00abnadie educa a nadie, nadie se educa a s\u00ed mismo, los hombres se educan entre s\u00ed, mediatizados por el mundo\u00bb (p. 69), principio que las CEBs adoptaron como eje metodol\u00f3gico. En ese proceso, el papel del animador \u2014sacerdote, religioso o laico\u2014 fue crucial: no el de dirigir, sino el de acompa\u00f1ar, facilitar y sostener.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es en ese marco donde se inserta la figura de los cuatro sacerdotes que este art\u00edculo estudia. Todos ellos, desde distintas tradiciones espirituales y metodol\u00f3gicas, abrazaron ese modelo de Iglesia popular y lo enraizaron en la geograf\u00eda concreta de Petare.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Didier Hayraud: el Verbo encarnado en el bajo puente<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Didier Hayraud naci\u00f3 en Francia en 1943, en el seno de una familia campesina. Pertenece a la Congregaci\u00f3n Religiosa de los Hijos de Mar\u00eda Inmaculada, peque\u00f1a congregaci\u00f3n francesa cuya espiritualidad se centra en la encarnaci\u00f3n de Jes\u00fas. Fue ordenado sacerdote en 1969, tras cursar estudios de filosof\u00eda y teolog\u00eda, y lleg\u00f3 a Venezuela en 1973 movido por la l\u00f3gica de la &#8216;opci\u00f3n por los pobres&#8217; que el Concilio Latinoamericano de Medell\u00edn hab\u00eda activado en la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde 1974 form\u00f3 parte de una comunidad de inserci\u00f3n en un barrio de Petare. La decisi\u00f3n no fue casual: los responsables de su congregaci\u00f3n hab\u00edan sido convocados a Venezuela para hacerse cargo del Colegio Francia, instituci\u00f3n que serv\u00eda a una clase social privilegiada. Los misioneros rechazaron esa opci\u00f3n por considerarla incompatible con el esp\u00edritu del Evangelio. Hayraud describe en sus propias palabras el tenor de esa decisi\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"cita wp-block-paragraph\">Cuatro de nosotros formamos una peque\u00f1a comunidad en un barrio de Petare, sin cargo parroquial, buscando vivir de un trabajo de preferencia manual. Partiendo de la realidad, buscamos vivir el Evangelio y apoyar todo lo que fuera organizativo, educativo \u2014en la l\u00ednea de Freire\u2014, y poco a poco optamos por fomentar Comunidades Eclesiales de Base. (Hayraud, 2010, p. 1)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su itinerario en Petare fue de lo organizativo-educativo hacia lo comunitario-eclesial. Hayraud lleg\u00f3 a establecerse en la zona baja del puente Cuatricentenario, uno de los sectores m\u00e1s vulnerables de Petare, donde impuls\u00f3 la lectura popular de la Biblia como herramienta de concientizaci\u00f3n y organizaci\u00f3n popular, convencido de que el Evangelio se hace inteligible desde abajo, desde el pobre, desde el excluido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su teolog\u00eda es inequ\u00edvocamente la de la encarnaci\u00f3n. Al reflexionar sobre su espiritualidad de congregaci\u00f3n, Hayraud la articula as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"cita wp-block-paragraph\">Esta forma de vivir la fe puede tener una insistencia a una adoraci\u00f3n algo &#8216;desencarnada&#8217;, o una insistencia &#8216;encarnada&#8217;, el Dios humano, el Dios que se revela en el ser humano, el cual es divinizado. &#8216;El Verbo se hizo carne&#8217;, es decir se hizo d\u00e9bil, limitado&#8230; Y este Verbo Encarnado es Jes\u00fas, quien naci\u00f3 en un pesebre. Un Dios que se hace conocer en el peque\u00f1o, el pobre, el humillado, el marginado, el excluido. (Hayraud, 2010, p. 1)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobre la opci\u00f3n por los pobres, Hayraud la fundamenta en tres pilares: razones evang\u00e9licas (Jes\u00fas naci\u00f3 y vivi\u00f3 pobre y anunci\u00f3 la buena nueva a los pobres), razones antropol\u00f3gicas (ser pobre es el propio ser humano en s\u00ed, no por carencia de bienes sino por la radical condici\u00f3n de necesidad que compartimos) y razones planetarias (la crisis ecol\u00f3gica exige apuntar no a ser rico sino a vivir de lo necesario).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Blas M\u00e1rquez Bernal CMF: el ap\u00f3stol de los que no tienen techo ni esperanza<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Blas M\u00e1rquez Bernal naci\u00f3 el 8 de febrero de 1945 en Espa\u00f1a y falleci\u00f3 el 1 de noviembre de 2023 en Sevilla. Misionero claretiano (Congregaci\u00f3n de los Hijos del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, fundada por San Antonio Mar\u00eda Claret), fue recordado por la Archidi\u00f3cesis de Sevilla (2023) como \u00abmisionero, profesor, poeta, maestro y amigo\u00bb, apreciado especialmente por su acompa\u00f1amiento a personas sin hogar. Sus familiares y amigos rogaron por el eterno descanso de \u00abun ap\u00f3stol de los pobres\u00bb (Archidi\u00f3cesis de Sevilla, 2023, p\u00e1rr. 2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su presencia en Venezuela estuvo vinculada a m\u00faltiples roles: formador de fil\u00f3sofos en la etapa de noviciado y estudiantado claretiano, gu\u00eda espiritual, p\u00e1rroco en M\u00e9rida y agente de Justicia y Paz en el Secretariado Conjunto de Religiosos y Religiosas de Venezuela (SECORVE). Esta \u00faltima funci\u00f3n lo insert\u00f3 en la defensa de los derechos humanos a nivel nacional, articulando el trabajo de distintas congregaciones religiosas con la realidad social venezolana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su espiritualidad bebe directamente del carisma claretiano. El ideal del misionero seg\u00fan el fundador de la Congregaci\u00f3n, tal como aparece en las Constituciones del Instituto y que Pe\u00f1a (2025) cita en referencia a Blas M\u00e1rquez, es:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"cita wp-block-paragraph\">Un Hijo del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda es un hombre que arde en caridad y que abrasa por donde pasa. Que desea eficazmente y procura por todos los medios encender a todos los hombres en el fuego del divino amor. Nada le arredra, se goza en las privaciones; aborda los trabajos; abraza los sacrificios; se complace en las calumnias; se alegra en los tormentos y dolores que sufre y se gloria en la cruz de Jesucristo. (Constituciones CMF, citadas en Pe\u00f1a, 2025, p. 1)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque su acci\u00f3n directa en Petare fue m\u00e1s limitada que la de Hayraud o Camu\u00f1as \u2014su campo fue m\u00e1s ampliamente nacional e institucional\u2014, su trabajo en SECORVE impact\u00f3 en las redes de CEBs de todo el pa\u00eds, al sistematizar y articular experiencias de base, denunciar violaciones de derechos humanos y formar animadores comunitarios desde una perspectiva congregacional coordinada. Pe\u00f1a (2025) lo recuerda como formador que dej\u00f3 \u00aba todos un toque de esperanza\u00bb (p. 2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Mat\u00edas Camu\u00f1as March\u00e1n OD: el barrendero de los derechos del pueblo<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mat\u00edas Camu\u00f1as March\u00e1n naci\u00f3 el 23 de marzo de 1947 y falleci\u00f3 el 13 de noviembre de 2023. Religioso de la Orden de los Dominicos (OD), de origen espa\u00f1ol aunque profundamente venezolanizado, Mat\u00edas es quiz\u00e1s el personaje cuya figura est\u00e1 m\u00e1s ligada a la cotidianidad de las calles de Petare. Su presencia perenne en el barrio lo convirti\u00f3 en un referente vivo de la pastoral popular: sub\u00eda y bajaba en transporte colectivo desde el centro hasta las barriadas del populoso sector \u2014Jos\u00e9 F\u00e9lix Rivas, La Bombilla, Fechas Patrias, Barrio Bol\u00edvar, el Metropolitano, Barrio P\u00edritu\u2014 construyendo redes humanas de confianza y solidaridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El n\u00facleo de su apostolado fue la defensa de los derechos humanos en contextos de alta vulnerabilidad. Moreno (2023) recoge el testimonio de quienes lo conocieron: Mat\u00edas convocaba delegados de comunidades como Barrio Uni\u00f3n, el Nazareno, La Dolorita, Caucag\u00fcita, Carpintero y San Blas para compartir informaci\u00f3n, detectar abusos y redactar denuncias formales contra la Polic\u00eda del estado Sucre (Poli-Sucre) y la entonces PTJ. Pe\u00f1a (2025) describe as\u00ed la dimensi\u00f3n lit\u00fargica que animaba esa lucha:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"cita wp-block-paragraph\">En la liturgia eucar\u00edstica dice: &#8216;Danos entra\u00f1as de misericordia frente a toda miseria humana, insp\u00edranos el gesto y la palabra oportuna frente al hermano solo y desamparado. Ay\u00fadanos a mostrarnos disponibles ante quien se siente explotado y deprimido. Que tu Iglesia, Se\u00f1or, sea un recinto de verdad y de amor, de libertad, de justicia y paz para que todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando.&#8217; (Pe\u00f1a, 2025, p. 3)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los casos m\u00e1s emblem\u00e1ticos que acompa\u00f1\u00f3 fue el de Luis Evelis, un joven trabajador de Petare torturado por agentes de seguridad del Estado que lo acusaron falsamente de participar en robos. Gracias a la red de denuncia que Mat\u00edas hab\u00eda tejido, se logr\u00f3 demostrar la inocencia del joven, aunque el da\u00f1o f\u00edsico ya hab\u00eda sido causado. Pe\u00f1a (2025) narra que la tortura consisti\u00f3 en golpes salvajes, torturas el\u00e9ctricas y esposamiento prolongado, pero que \u00abno consiguieron la confesi\u00f3n que esperaban\u00bb (p. 2). Este tipo de acompa\u00f1amiento \u2014concreto, vivencial, no te\u00f3rico\u2014 define la pastoral de Mat\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Posteriormente, Mat\u00edas se traslad\u00f3 a San F\u00e9lix, en el estado Bol\u00edvar, donde continu\u00f3 trabajando con j\u00f3venes en situaci\u00f3n de riesgo social, protegi\u00e9ndolos a costa de su propia seguridad. Su espiritualidad se centraba en el Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, entendido como fuente de una entrega personal radical en respuesta al esp\u00edritu misionero de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Bruno Renaud: el animador silencioso de las CEBs<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bruno Renaud es un misionero de origen franc\u00e9s que lleg\u00f3 a Venezuela en el marco de las misiones de inserci\u00f3n que florecieron tras el Concilio Vaticano II y la Conferencia de Medell\u00edn. Su nombre est\u00e1 asociado especialmente a la animaci\u00f3n de las Comunidades Eclesiales de Base en zonas populares venezolanas, y su testimonio es evocado como modelo de entrega misionera silenciosa pero constante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A diferencia de Hayraud, M\u00e1rquez y Camu\u00f1as, de quienes existe mayor documentaci\u00f3n biogr\u00e1fica espec\u00edfica, Renaud representa la figura del misionero que trabaja desde el anonimato, cuyo nombre circula en las memorias comunitarias antes que en los registros institucionales. Gil (2023) destaca que su testimonio misionero qued\u00f3 grabado sobre todo en las comunidades de base que anim\u00f3, como expresi\u00f3n de una fidelidad evang\u00e9lica que no busca protagonismo ni reconocimiento institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese sentido, Renaud encarna el modelo del animador de CEBs tal como lo defini\u00f3 Medell\u00edn: alguien que no dirige sino que acompa\u00f1a, que no protagoniza sino que habilita. La Conferencia de Puebla (CELAM, 1979) ratific\u00f3 esa figura al describir a los animadores comunitarios como agentes pastorales que \u00abfavorecen la participaci\u00f3n de todos los miembros de la comunidad en la reflexi\u00f3n, en la celebraci\u00f3n y en el compromiso\u00bb (p. 97). Esa es exactamente la tarea que Renaud desempe\u00f1\u00f3 durante d\u00e9cadas en Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Tabla comparativa: perfiles en perspectiva<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La siguiente tabla sintetiza los elementos fundamentales de cada figura pastoral:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1017\" height=\"533\" src=\"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/cuadro_page-0001.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9136\" srcset=\"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/cuadro_page-0001.jpg 1017w, https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/cuadro_page-0001-300x157.jpg 300w, https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/cuadro_page-0001-768x403.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1017px) 100vw, 1017px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>La opci\u00f3n por los pobres como punto de partida<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer y m\u00e1s fundamental punto de encuentro entre los cuatro sacerdotes es la opci\u00f3n preferencial por los pobres, entendida no como una estrategia pastoral sino como una convicci\u00f3n teol\u00f3gica y existencial. Todos ellos dejaron atr\u00e1s contextos de mayor comodidad \u2014instituciones educativas de clase media, parroquias establecidas, estructuras congregacionales seguras\u2014 para insertarse en los barrios m\u00e1s vulnerables de Venezuela. La Conferencia de Puebla (CELAM, 1979) ratific\u00f3 esa opci\u00f3n como irrenunciable para la Iglesia latinoamericana, al afirmar que el compromiso con los pobres no es \u00abideol\u00f3gico ni partidista\u00bb sino que brota de las bienaventuranzas del Evangelio (p. 178).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hayraud lo expresa con claridad teol\u00f3gica: por razones evang\u00e9licas, Jes\u00fas naci\u00f3 y vivi\u00f3 pobre, y anunci\u00f3 la buena nueva a los pobres. Camu\u00f1as lo vivi\u00f3 de modo casi f\u00edsico: andando las calles de Petare, subiendo a la unidad, denunciando torturas. Blas M\u00e1rquez lo tradujo en acompa\u00f1amiento a personas sin techo y en articulaci\u00f3n institucional de la justicia. Bruno Renaud lo hizo desde la animaci\u00f3n paciente de las comunidades de base.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Las CEBs como m\u00e9todo y como meta<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuatro coinciden en ver las Comunidades Eclesiales de Base no solo como una herramienta pastoral sino como un fin en s\u00ed mismo: la construcci\u00f3n de una Iglesia que sea genuinamente pueblo de Dios, comunidad fraterna, espacio de encuentro entre la fe y la vida. Boff (1986) lo formula con precisi\u00f3n te\u00f3rica: las CEBs son \u00abla Iglesia misma que contin\u00faa la misi\u00f3n de Cristo profeta, sacerdote y rey en medio de los pobres\u00bb (p. 62). Hayraud hace eco de esa convicci\u00f3n al describir a los peque\u00f1os grupos como semillas de amor y s\u00edmbolos de la sociedad nueva (Hayraud, 2010, p. 2). Camu\u00f1as las convirti\u00f3 en plataformas de denuncia y protecci\u00f3n. Renaud las anim\u00f3 como espacios de comuni\u00f3n y reflexi\u00f3n. Blas M\u00e1rquez contribuy\u00f3 a su sistematizaci\u00f3n y articulaci\u00f3n nacional a trav\u00e9s de SECORVE.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>La lectura popular de la Biblia como herramienta de concientizaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro punto de convergencia es el uso de la lectura popular de la Biblia como instrumento pedag\u00f3gico y teol\u00f3gico. La Biblia no se lee en estos grupos como texto de uso privado o devocional, sino como espejo de la realidad y mapa de la liberaci\u00f3n. El m\u00e9todo \u2014ver, juzgar, actuar\u2014 conecta la Palabra con la vida y la vida con la transformaci\u00f3n. Hayraud fue especialmente expl\u00edcito al respecto: el movimiento de lectura popular de la Biblia fue uno de los marcos en los que se insert\u00f3 desde sus primeros a\u00f1os en Venezuela. Camu\u00f1as lo integr\u00f3 en la din\u00e1mica de las reuniones de CEBs en Petare.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Freire (1970) hab\u00eda sentado las bases pedag\u00f3gicas de ese proceso al distinguir entre una educaci\u00f3n bancaria \u2014que deposita contenidos en el educando pasivo\u2014 y una educaci\u00f3n problematizadora, en la que \u00ablos hombres se van percibiendo cr\u00edticamente en la manera como est\u00e1n siendo en el mundo con que y en que se encuentran\u00bb (p. 73). La lectura popular de la Biblia en las CEBs es exactamente esa pedagog\u00eda aplicada a la Palabra de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>La denuncia prof\u00e9tica como parte del ministerio<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuatro asumen la dimensi\u00f3n prof\u00e9tica del ministerio eclesial, es decir, la responsabilidad de denunciar las estructuras de injusticia y de hablar en nombre de los que no tienen voz. En el caso de Camu\u00f1as, esa denuncia fue literal y jur\u00eddica: redacci\u00f3n de documentos ante la Fiscal\u00eda, acompa\u00f1amiento de v\u00edctimas de tortura, presi\u00f3n institucional sobre cuerpos policiales abusivos. En el de Hayraud, fue de naturaleza testimonial y reflexiva: su sola presencia en el bajo puente es ya una denuncia. Blas M\u00e1rquez la ejerci\u00f3 desde SECORVE. Renaud la incorpor\u00f3 en la animaci\u00f3n de grupos que desarrollaban conciencia cr\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Documento de Puebla (CELAM, 1979) respalda esa funci\u00f3n al declarar que \u00abla evangelizaci\u00f3n lleva en s\u00ed la promoci\u00f3n de los derechos humanos\u00bb, y que callar ante la injusticia equivale a una complicidad que la Iglesia no puede permitirse (p. 192). Los cuatro sacerdotes hicieron de ese principio una pr\u00e1ctica cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>La figura del misionero &#8216;insertado&#8217;, no del cl\u00e9rigo &#8216;instalado&#8217;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuatro rechazan el modelo del sacerdote o religioso instalado en una parroquia c\u00f3moda y administrador de sacramentos. Todos eligieron el modelo de la inserci\u00f3n: vivir en el barrio, compartir las condiciones de vida de los m\u00e1s pobres, trabajar manualmente si es posible. Hayraud lo explicita en la entrevista de 2010: su comunidad busc\u00f3 vivir de preferencia de un trabajo manual (Hayraud, 2010, p. 1). Camu\u00f1as andaba en las unidades del barrio como un vecino m\u00e1s. Renaud permaneci\u00f3 d\u00e9cadas en zonas populares sin buscar proyecci\u00f3n p\u00fablica. Blas M\u00e1rquez, aunque con roles m\u00e1s institucionales, vivi\u00f3 en contextos de sobriedad y acompa\u00f1amiento cercano a los m\u00e1rgenes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Espiritualidades de origen diversas<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de su convergencia en la pr\u00e1ctica, los cuatro sacerdotes provienen de tradiciones espirituales claramente diferenciadas, y esas tradiciones marcan sus \u00e9nfasis pastorales. Hayraud parte de una espiritualidad de la encarnaci\u00f3n \u2014el Dios que se hace carne, d\u00e9bil, humillado\u2014 que lo lleva a valorar la contemplaci\u00f3n encarnada, que \u00e9l mismo describe como \u00absituada social y corporalmente\u00bb (Hayraud, 2010, p. 1). Blas M\u00e1rquez hereda el carisma claretiano: el misionero como fuego que abrasa, la Palabra recibida como Mar\u00eda y luego transmitida como saeta. Camu\u00f1as trae la tradici\u00f3n dominica de la predicaci\u00f3n y la defensa de la verdad, que en su versi\u00f3n latinoamericana se traduce en la defensa de los derechos y la justicia. Renaud se inscribe en una tradici\u00f3n misionera francesa m\u00e1s amplia, de car\u00e1cter universalista y kerigm\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Distintas formas de relacionarse con lo pol\u00edtico<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro matiz de desencuentro es la relaci\u00f3n con la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la pastoral. Camu\u00f1as fue el m\u00e1s expl\u00edcitamente pol\u00edtico: redact\u00f3 documentos de denuncia, colabor\u00f3 con abogados, confront\u00f3 directamente a cuerpos policiales abusivos. Su pastoral fue de acompa\u00f1amiento jur\u00eddico-pol\u00edtico. Hayraud, en cambio, mantiene una postura m\u00e1s reflexiva y comunitaria: apuesta por las CEBs como g\u00e9rmenes de transformaci\u00f3n desde dentro. En su propia formulaci\u00f3n, se\u00f1ala que el peligro es cuando \u00abnuestras iglesias olvidan la &#8216;opci\u00f3n por los pobres&#8217; y reaccionan m\u00e1s bien en sinton\u00eda con las capas altas de la sociedad\u00bb (Hayraud, 2010, p. 2). Blas M\u00e1rquez oper\u00f3 desde la estructura institucional de las congregaciones, lo que le dio capacidad de incidencia a escala nacional pero tambi\u00e9n cierta distancia de la acci\u00f3n directa en el barrio. Renaud parece haber optado por la presencia silenciosa y la animaci\u00f3n comunitaria sin confrontaci\u00f3n pol\u00edtica directa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Visibilidad p\u00fablica y legado documental<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe tambi\u00e9n una asimetr\u00eda notable en cuanto a la visibilidad p\u00fablica y el legado documental de cada figura. Hayraud cuenta con una entrevista extensa publicada en Presencia Ecum\u00e9nica (2010) que permite conocer su pensamiento de manera sistem\u00e1tica. Camu\u00f1as y Blas M\u00e1rquez son evocados principalmente a trav\u00e9s de testimonios de quienes los conocieron \u2014como los recogidos por Pe\u00f1a (2025) y Moreno (2023)\u2014. Renaud, por su parte, es la figura m\u00e1s difusa documentalmente, cuya memoria vive sobre todo en la tradici\u00f3n oral de las comunidades que anim\u00f3; Gil (2023) lo presenta fundamentalmente a trav\u00e9s del recuerdo colectivo de quienes participaron en sus CEBs. Esta asimetr\u00eda no refleja diferencias en la profundidad del compromiso, sino en los modos de dejar huella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Alcance geogr\u00e1fico y tipo de inserci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras Hayraud permaneci\u00f3 d\u00e9cadas en un territorio espec\u00edfico y acotado \u2014el bajo del puente Cuatricentenario\u2014, los dem\u00e1s tuvieron trayectorias m\u00e1s itinerantes. Camu\u00f1as abarc\u00f3 m\u00faltiples barrios de Petare y luego se traslad\u00f3 a San F\u00e9lix, donde, seg\u00fan Pe\u00f1a (2025), \u00abse dedic\u00f3 a trabajar con los j\u00f3venes con pinta de malandros o no&#8230; Los proteg\u00eda a costa de su propia seguridad\u00bb (p. 2). Blas M\u00e1rquez ejerci\u00f3 su ministerio en Venezuela, Argentina y Espa\u00f1a, seg\u00fan consigna la Archidi\u00f3cesis de Sevilla (2023). Renaud recorri\u00f3 distintas zonas populares venezolanas durante d\u00e9cadas. Esta diferencia entre la inserci\u00f3n territorial profunda y la itinerancia apost\u00f3lica amplia representa una tensi\u00f3n cl\u00e1sica en la pastoral misionera: la profundidad vs. el alcance, el arraigo vs. la movilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Aportes espec\u00edficos a las CEBs de Petare<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al analizar el aporte de cada uno de estos cuatro sacerdotes a las Comunidades Eclesiales de Base de Petare, es posible identificar contribuciones que, lejos de excluirse, se complementan y potencian mutuamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Didier Hayraud aport\u00f3 profundidad teol\u00f3gica y fidelidad territorial. Su permanencia de d\u00e9cadas en el mismo barrio construy\u00f3 la confianza que solo da el tiempo compartido. Su formaci\u00f3n filos\u00f3fica y teol\u00f3gica dot\u00f3 a las CEBs de un marco de sentido elaborado, capaz de articular la experiencia de los pobres con la reflexi\u00f3n evang\u00e9lica. Hayraud condensa esa s\u00edntesis al valorar la manera en que la espiritualidad de Foucauld y los Hermanos del Evangelio contribuyeron a \u00abevangelizar por la vida\u00bb y a descubrir que la comunidad llega al barrio no como salvadora ni liberadora, sino como acompa\u00f1ante, facilitadora de conciencia (Hayraud, 2010, p. 2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Blas M\u00e1rquez Bernal aport\u00f3 articulaci\u00f3n institucional y perspectiva congregacional. Desde SECORVE, contribuy\u00f3 a que las experiencias de las CEBs petare\u00f1as no quedaran aisladas sino conectadas con redes nacionales de congregaciones comprometidas con la misma opci\u00f3n. Fue tambi\u00e9n un formador de formadores: Pe\u00f1a (2025) se\u00f1ala que en sus distintos cargos \u2014como provincial, p\u00e1rroco y agente de Justicia y Paz\u2014 acompa\u00f1\u00f3 a hombres, mujeres, j\u00f3venes y ni\u00f1os con \u00absu palabra, sus acciones\u00bb (p. 1), dejando en Venezuela una generaci\u00f3n de religiosos y religiosas m\u00e1s conscientes de su responsabilidad prof\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mat\u00edas Camu\u00f1as March\u00e1n aport\u00f3 presencia corporal e intervenci\u00f3n concreta en favor de los m\u00e1s vulnerables. Sus redes de denuncia protegieron a personas reales de violaciones reales de derechos humanos. En \u00e9l, las CEBs no fueron solo espacios de reflexi\u00f3n sino plataformas operativas de defensa de la dignidad humana. Su figura es la del pastor que huele a oveja \u2014como dir\u00eda el Papa Francisco\u2014, que conoce a sus feligreses por el nombre. Pe\u00f1a (2025) resume su espiritualidad se\u00f1alando que su entrega fue \u00abreferencia para las comunidades donde estuvo como religioso\u00bb (p. 2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bruno Renaud aport\u00f3 constancia y humildad misionera. Su presencia prolongada y discreta en las comunidades de base construy\u00f3, ladrillo a ladrillo, la confianza y la estructura interna que las CEBs necesitan para sobrevivir a los cambios de animadores, a las crisis sociales y a la tentaci\u00f3n de la dispersi\u00f3n. Gil (2023) lo evoca como testimonio vivo de que el misionero que permanece fiel sin buscar protagonismo es tambi\u00e9n, y quiz\u00e1s m\u00e1s profundamente, evangelizador. Su legado es el de la fidelidad sin esperar reconocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Conclusiones<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El an\u00e1lisis conjunto de las trayectorias de Didier Hayraud, Blas M\u00e1rquez Bernal, Mat\u00edas Camu\u00f1as March\u00e1n y Bruno Renaud permite concluir que la vitalidad de las Comunidades Eclesiales de Base en Petare no fue fruto de la acci\u00f3n de un hombre providencial sino de un tejido de compromisos complementarios que se reforzaron mutuamente a lo largo de d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus puntos de encuentro \u2014la opci\u00f3n por los pobres, el modelo eclesial de las CEBs, la lectura popular de la Biblia, la denuncia prof\u00e9tica y el estilo de vida insertado\u2014 revelan una convergencia de fondo que trasciende las diferencias congregacionales y metodol\u00f3gicas. Sus puntos de desencuentro \u2014o mejor, de diferencia de \u00e9nfasis\u2014 en cuanto a espiritualidad, relaci\u00f3n con lo pol\u00edtico, visibilidad p\u00fablica y alcance geogr\u00e1fico, muestran que esa convergencia no fue uniformidad sino sinfon\u00eda: distintas voces que suenan juntas sin confundirse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Petare fue para todos ellos un maestro inesperado. La teolog\u00eda que produjeron no naci\u00f3 en las aulas sino en las calles, en las reuniones de la quinta Madeline, en los patios donde se le\u00eda la Biblia, en las fiscal\u00edas donde se denunciaban torturas, en el bajo del puente donde alguien necesitaba ser visto y acompa\u00f1ado. Esa teolog\u00eda \u2014encarnada, situada, comprometida\u2014 es quiz\u00e1s el legado m\u00e1s duradero que estos cuatro pastores dejaron a la Iglesia venezolana y a la Iglesia latinoamericana en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ellos se cumple lo que Monse\u00f1or Romero \u2014patrono de las CEBs de Petare, seg\u00fan testimonia el propio Hayraud (2010, p. 2)\u2014 intuy\u00f3 y vivi\u00f3: que la Iglesia es profeta, m\u00e1rtir y semilla, y que su sangre, su vida entregada, resucita en el pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Referencias<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"notas_al_pie wp-block-paragraph\">Archidi\u00f3cesis de Sevilla. (2023, 6 de noviembre). Fallece el sacerdote claretiano Blas M\u00e1rquez Bernal. https:\/\/www.archisevilla.org\/fallece-el-sacerdote-claretiano-blas-marquez-bernal\/<\/p>\n\n\n\n<p class=\"notas_al_pie wp-block-paragraph\">Boff, L. (1986). Eclesiog\u00e9nesis: Las comunidades de base reinventan la Iglesia. Sal Terrae.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"notas_al_pie wp-block-paragraph\">Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM). (1968). II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano: Documentos finales de Medell\u00edn. CELAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"notas_al_pie wp-block-paragraph\">Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM). (1979). III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano: Documentos finales de Puebla. CELAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"notas_al_pie wp-block-paragraph\">Freire, P. (1970). Pedagog\u00eda del oprimido. Siglo XXI Editores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"notas_al_pie wp-block-paragraph\">Gil, I. (2023, 5 de agosto). Las CEBs y el testimonio misionero del padre Bruno Renaud. Diario Vea. https:\/\/diariovea.com.ve\/las-cebs-y-el-testimonio-misionero-del-padre-bruno-renaud\/<\/p>\n\n\n\n<p class=\"notas_al_pie wp-block-paragraph\">Hayraud, D. (2010, septiembre-diciembre). Entrevista [Entrevista publicada]. Presencia Ecum\u00e9nica, (70), 1-2.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"notas_al_pie wp-block-paragraph\">Misioneros Claretianos, Provincia de F\u00e1tima. (2023, 2 de noviembre). DEP Blas M\u00e1rquez Bernal CMF. https:\/\/fatimacmf.org\/dep-blas-marquez-bernal-cmf\/<\/p>\n\n\n\n<p class=\"notas_al_pie wp-block-paragraph\">Moreno, Y. (2023, 14 de noviembre). Mat\u00edas Camu\u00f1as, incansable defensor de los derechos del pueblo: As\u00ed lo recuerdan. Diario Vea. https:\/\/diariovea.com.ve\/matias-camunas-incansable-defensor-de-los-derechos-del-pueblo-asi-lo-recuerdan\/<\/p>\n\n\n\n<p class=\"notas_al_pie wp-block-paragraph\">Pe\u00f1a, J. (2025). El P. Blas M\u00e1rquez Bernal 08\/02\/1945-01\/11\/2023 y Mat\u00edas Camu\u00f1as March\u00e1n 23\/03\/1947-13\/11\/2023 [Art\u00edculo in\u00e9dito]. Venezuela.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo de investigaci\u00f3n pastoral analiza la trayectoria, la espiritualidad y el aporte a las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) de cuatro sacerdotes y misioneros que ejercieron su ministerio en Petare, uno de los sectores populares m\u00e1s densamente poblados de Caracas, Venezuela: Didier Hayraud (Hijos de Mar\u00eda Inmaculada), Blas M\u00e1rquez Bernal CMF (Misioneros Claretianos), Mat\u00edas Camu\u00f1as March\u00e1n OD (Dominicos) y Bruno Renaud (misionero franc\u00e9s). A partir de fuentes primarias \u2014entre ellas una entrevista publicada en la revista Presencia Ecum\u00e9nica (N\u00b0 70, septiembre-diciembre 2010) y testimonios escritos\u2014 y de fuentes secundarias disponibles, se identifican los puntos de encuentro que los unen como evangelizadores insertos en la realidad popular, as\u00ed como los matices que diferencian sus \u00e9nfasis pastorales, sus espiritualidades de origen y sus m\u00e9todos de acci\u00f3n comunitaria. El trabajo concluye que, m\u00e1s all\u00e1 de sus diferencias congregacionales y metodol\u00f3gicas, los cuatro coincidieron en hacer de las CEBs el centro articulador de una pastoral liberadora, con Petare como territorio privilegiado de encarnaci\u00f3n misionera. <a href=\"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/article\/cuatro-pastores-un-mismo-barrioencuentros-y-desencuentros-en-la-mision-de-lascomunidades-eclesiales-de-base-en-petare\/\">Seguir leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"menu_order":30,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"_eb_attr":"","footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"issuem_issue":[79],"class_list":["post-9122","article","type-article","status-publish","format-standard","hentry","category-dossier","issuem_issue-presencia-ecumenica-nro-86-2025"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/article\/9122","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9122"}],"version-history":[{"count":44,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/article\/9122\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10782,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/article\/9122\/revisions\/10782"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9122"},{"taxonomy":"issuem_issue","embeddable":true,"href":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/issuem_issue?post=9122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}