{"id":7921,"date":"2026-07-31T09:57:52","date_gmt":"2026-07-31T09:57:52","guid":{"rendered":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/?post_type=article&#038;p=7921"},"modified":"2026-08-02T18:28:56","modified_gmt":"2026-08-02T18:28:56","slug":"el-cirineo","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/article\/el-cirineo\/","title":{"rendered":"EL CIRINEO"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-570647c403596a9af4030c69df0f3d08 wp-block-paragraph\" style=\"background-color:#008080;font-style:italic;font-weight:700\">SENTIRPENSAR<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>EL CIRINEO<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right autor_cedir wp-block-paragraph\"><strong>Por Di\u00f3genes Molina Castro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>I<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el duro ascenso, el ayudante ansioso le coment\u00f3 al maestro, a\u00fan ven\u00eda detr\u00e1s de ellos la turba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre ellos, el jadeo y el cansancio debido a la pesada carga. El ayudante le comentaba, intentando comunicarse entre los gritos de injuria de la chusma:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Maestro, no hay, no habr\u00e1, ni ha habido hombre alguno digno de este privilegio; no lo merezco\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y continu\u00f3 diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Pero, \u00bfcu\u00e1ndo ellos te rescatar\u00e1n? \u00bfCu\u00e1ndo empezaremos la batalla? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n ellos, los que convocaron a nuestros sabios reyes del Or\u00e1culo de Shiva, el oasis m\u00e1s sagrado del mundo, donde fueron rechazados el fara\u00f3n Akhenat\u00f3n, al que llamaron los esclavos Abraham; el Grande Alejandro, \u00bfel fuerte Heracles? All\u00ed solo tu cabeza fue ungida de oro, aceite, incienso y mirra\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras levantaba sus fuertes brazos para cubrirse y cubrir al maestro, clam\u00f3 el disc\u00edpulo con angustia:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no atacan los que les ordenaron a nuestras caravanas saharaui que vengan a descansar en mi bella Cirene, en el camino que viene de Se faria y de Hispania, del Sahara a Etiop\u00eda-Saba o a Egipto; luego al Sina\u00ed de los sabios de Jud\u00e1, de all\u00ed hacia la ruta de los hombres que tejen telas con saliva de gusanos, pasando por la tierra de los persas, \u00bftejidos de alfombras que vuelan? \u00bfPor qu\u00e9 no atacan?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El maestro, sangrante el rostro, bajo el rigor de una corona espinada, apenas dijo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014La batalla ya termin\u00f3; ya la batalla ha sido ganada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>II<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El l\u00e1tigo resonaba con m\u00e1s fuerza; el dolor y el cansancio romp\u00edan toda complexi\u00f3n de aquellos dos cuerpos: la del liviano santo, acostumbrado a la persecuci\u00f3n, la oraci\u00f3n y el ayuno, y tambi\u00e9n her\u00edan el fornido cuerpo oscuro del gigante berebere, crecido entre arenas, campos, guerras y caravanas de camellos bajo el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El maestro alz\u00f3 la vista y le coment\u00f3 al ayudante:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfEs que no es ese muchacho muy alto acaso tu hijo? Y veo que a\u00fan es ni\u00f1o todav\u00eda. Tiene te\u00f1ido su cabello de rojo\u2026 No te afanes, el que cree en m\u00ed no morir\u00e1, ni aun despu\u00e9s que su cabello llegue a ser del color de la ceniza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el \u00fanico disc\u00edpulo que acompa\u00f1aba a su maestro, tribulado bajo el acompasado chasquido del l\u00e1tigo, de la tortura y del insulto, no escuchaba. Estaba sordo en su ansiedad y terror, por lo que continu\u00f3 preguntando:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Maestro, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n aquellos que nos ordenaron traer nuestras ricas caravanas a estas pobres tierras y a esta ciudad de mierda para azotarte? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los que le anunciaron a la levita: \u201cLleva el Ni\u00f1o a Egipto\u201d? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los que le anunciaron a Isabel Ben David, tu prima, su imposible embarazo y el futuro nacimiento de Juan el Esenio? \u00bfDe d\u00f3nde vinieron? \u00bfA d\u00f3nde se fueron?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El maestro respondi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Est\u00e1n aqu\u00ed. No, no te afanes, no puedes distinguirlos. Te dejar\u00e9 ver aquellos dos, son los Jens que visitaron a Sodoma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>III<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sigui\u00f3 la empinada marcha y continu\u00f3 el discente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014A ti, que en Egipto los coptos te aclaman \u201cel Bienvenido\u201d, al igual que los monjes de los monasterios de las monta\u00f1as Atlas; desde donde trajeron d\u00e1tiles, los m\u00e1s dulces del mundo, para tu madre en Parto; los saharauis desde Timbukt\u00fa; sefard\u00eds; cartagineses; los nubios de Sud\u00e1n; los farachas de Saba-Etiop\u00eda; las zabras del Sina\u00ed. Hasta en el paso del B\u00f3sforo hay pueblos de color oscuro que te claman\u2026 \u00bfy van a matarte por querer ser Rey de los jud\u00edos? T\u00fa, \u00bfamado hasta por los hombres azules?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El maestro, a pesar del sufrimiento, le mir\u00f3 brevemente y, con una leve sonrisa l\u00facida, le contest\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No me matan por ser el Rey de los jud\u00edos; me matan por ser el Rey de los Romanos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ya llegando a lo alto de aquel cerro maldecido, le coment\u00f3 finalmente a su ap\u00f3stol:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Todo lo que aqu\u00ed sucede ya ha sido dispuesto; a mi pedido, Ellos, y aquel que est\u00e1 all\u00e1 junto a mi madre y que alguna vez le anunciara mi nacimiento y mi destino, actuar\u00edan puntualmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Continu\u00f3 dici\u00e9ndole:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Buen amigo, cuando el antiguo reino de la Gran Cirene y su ciudad amurallada, y su abundante oasis, duerman bajo siete codos de arena, y nadie la recuerde como a muchos grandes reinos del pasado; cuando Roma, en toda su extensi\u00f3n, se arrodille ante lo que llamar\u00e1n mi imagen\u2026 mi Padre ha decidido que solo t\u00fa, Sim\u00f3n Niger, seas recordado a mi lado, cargando conmigo el Santo Madero con tu hombro y tus manos, elevando el peso doloroso hacia tu cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y t\u00fa negra naci\u00f3n ser\u00e1 ensalzada y bendecida con el que ser\u00e1 en adelante tu nombre: <strong>Sim\u00f3n el Cirineo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Basado en una antigua leyenda et\u00edope.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nota<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el a\u00f1o 1982, la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura \u2014UNESCO\u2014 declar\u00f3 a la ciudad deshabitada de Cirene, en Libia, Patrimonio Cultural de la Humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Jerusal\u00e9n se conservan a\u00fan las ruinas de la sinagoga de los jud\u00edos cirineos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cirene fue una de las m\u00e1s importantes ciudades en comercio del Mediterr\u00e1neo sur antiguo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el duro ascenso, el ayudante ansioso le coment\u00f3 al maestro, a\u00fan ven\u00eda detr\u00e1s de ellos la turba.<br \/>\nEntre ellos, el jadeo y el cansancio debido a la pesada carga. 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