{"id":2770,"date":"2024-06-05T17:51:41","date_gmt":"2024-06-05T17:51:41","guid":{"rendered":"http:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/?post_type=article&#038;p=2770"},"modified":"2024-06-24T20:09:33","modified_gmt":"2024-06-24T20:09:33","slug":"exhortacion-pastoral-con-motivo-de-la-cxxi-asamblea-plenaria-ordinaria-del-episcopado-venezolano","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/article\/exhortacion-pastoral-con-motivo-de-la-cxxi-asamblea-plenaria-ordinaria-del-episcopado-venezolano\/","title":{"rendered":"EXHORTACI\u00d3N PASTORAL CON MOTIVO DE LA CXXI ASAMBLEA PLENARIA ORDINARIA DEL EPISCOPADO VENEZOLANO"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-white-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-d343ff14110b6b0afde47bc20c694091\" style=\"background-color:#008080;font-style:italic;font-weight:700\">DOCUMENTOS<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"533\" src=\"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/EPISCOPADO-VENEZOLANO-1024x533.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4844\" srcset=\"https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/EPISCOPADO-VENEZOLANO-1024x533.png 1024w, https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/EPISCOPADO-VENEZOLANO-300x156.png 300w, https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/EPISCOPADO-VENEZOLANO-768x399.png 768w, https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/EPISCOPADO-VENEZOLANO-1536x799.png 1536w, https:\/\/aecucedir.org.ve\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/EPISCOPADO-VENEZOLANO.png 1842w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\" style=\"text-transform:uppercase\">Exhortaci\u00f3n Pastoral con motivo de la CXXI Asamblea Plenaria Ordinaria del Episcopado Venezolano<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right autor_cedir\">Fuente &#8211; P\u00e1gina Web CEV<\/p>\n\n\n\n<p><strong>I. Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1.- Con la alegr\u00eda y la esperanza que nos ha transmitido la fiesta del Nacimiento del Redentor, saludamos al pueblo venezolano al cual pertenecemos y servimos. Es nuestro deseo que este a\u00f1o de gracia 2024 nos ayude a todos en Venezuela, a conseguir caminos de paz, justicia y solidaridad fraterna. Desde nuestro compromiso como Obispos, alentamos todo esfuerzo por conseguir un consenso que nos permita abrir puertas y tender puentes de entendimiento y convivencia de todos los venezolanos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II. El trasfondo global<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>2.- Vivimos en un mundo golpeado por guerras y discordias creadas por grupos de poder que quieren tomar el control de la sociedad y causan estragos desastrosos en v\u00edctimas indefensas. Las actuales confrontaciones b\u00e9licas en el mundo, como es el caso de Rusia y Ucrania, Israel y Ham\u00e1s y tantas otras, lejos de superarse se agudizan. Los pa\u00edses vendedores de armas, muchos de los cuales pertenecen a organizaciones internacionales por la paz, propician que las guerras mantengan vivo su af\u00e1n de lucha, para obtener ganancias econ\u00f3micas. Es hora que las naciones organicen y articulen mecanismos para la paz y verdadera fraternidad, base de toda convivencia humana.<\/p>\n\n\n\n<p>3.- Se percibe tambi\u00e9n en Am\u00e9rica Latina nuevas situaciones pol\u00edticas, sociales y econ\u00f3micas que crean tensi\u00f3n y ponen en peligro la convivencia pac\u00edfica en el continente. Desde esta perspectiva sentimos gran preocupaci\u00f3n y hacemos nuestro el dolor y la aflicci\u00f3n de la Iglesia hermana de Nicaragua, en cuyo seno se repiten los escarnios persecutorios contra los primeros cristianos. Pedimos a Dios que d\u00e9 a nuestros hermanos nicarag\u00fcenses fidelidad y perseverancia, para que se mantengan firmes en la fe y superen las arbitrariedades e injusticias de la que son v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III. Urgente problem\u00e1tica nacional&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>4.- En nuestro pa\u00eds, a pesar de los anuncios de crecimiento econ\u00f3mico, sigue habiendo una crisis humanitaria que se puede comprobar en el empobrecimiento de la poblaci\u00f3n y en el crecimiento de la brecha entre los pocos que tienen mucho y los muchos que tienen poco. Nos duele e interpela, constatar el sufrimiento del pueblo venezolano en materia de salud, educaci\u00f3n, alimentaci\u00f3n, bajos salarios, corrupci\u00f3n, etc., todo esto constituye una flagrante violaci\u00f3n de los derechos humanos, que desde\u00f1a su condici\u00f3n de ciudadanos e hijos de Dios. Esta compleja y desconcertante realidad est\u00e1 obligando a que en muchos venezolanos, persista la necesidad de aventurarse a emigrar a otros pa\u00edses en busca de mejores condiciones de vida, porque consideran que en nuestro pa\u00eds no hay futuro. Lo m\u00e1s grave de esta situaci\u00f3n es, que no hay inter\u00e9s de soluci\u00f3n, a nivel institucional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>IV. <strong>A\u00f1o electoral&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>5.-Dentro del panorama antes descrito, iniciamos un \u201ca\u00f1o electoral\u201d en el que se debe elegir al presidente de la Rep\u00fablica y as\u00ed recuperar los principios democr\u00e1ticos y participativos de la naci\u00f3n. Urge, por tanto, la elaboraci\u00f3n y presentaci\u00f3n de un calendario electoral que nos conduzca a unas elecciones limpias y transparentes. Este debe ser un tiempo para buscar, entre todos los factores de la sociedad venezolana, un compromiso en el dise\u00f1o de una visi\u00f3n compartida de pa\u00eds que, teniendo como centro, la dignidad e importancia de la persona humana, de todos y cada uno de sus habitantes. Las elecciones presidenciales, constituyen un ejercicio pedag\u00f3gico que permite ense\u00f1ar y fortalecer valores democr\u00e1ticos. Ello requiere el respeto de todos, de sus ideas y posiciones, y derechos pol\u00edticos; pero, ante todo, deber\u00eda ser un espacio para motivar la participaci\u00f3n activa del pueblo, verdadero sujeto de la sociedad que so\u00f1amos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>6.- Exhortamos a llevar adelante un serio, sincero y comprometido di\u00e1logo y negociaci\u00f3n, entre el gobierno y los diversos sectores de la vida nacional, para ello, es necesario incorporar representantes de los diversos sectores, como la academia, los sindicatos, los gremios, las fuerzas armadas, etc. S\u00f3lo as\u00ed se podr\u00e1 alcanzar nuevos acuerdos que profundicen las l\u00edneas democr\u00e1ticas y pactos sociales, que permitan un mejor desarrollo del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V. El Esequibo&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>7.- Expresamos nuestro compromiso por defender la soberan\u00eda nacional. Desde los primeros tiempos de la naci\u00f3n venezolana, la Iglesia ha estado presente en todo el territorio, particularmente en las fronteras, por ello, no estamos ajenos a la situaci\u00f3n de la reclamaci\u00f3n del territorio Esequibo, incluso, desde los inicios de la controversia la Iglesia a trav\u00e9s de sus misioneros y connotados miembros del clero y del laicado, ha participado de manera activa en la defensa de los intereses de la Rep\u00fablica. Hoy esperamos que se pueda llegar a una soluci\u00f3n negociada y pac\u00edfica, que sea mutuamente satisfactoria, tal y como es propuesto en el acuerdo de Ginebra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>V. <strong>Conclusi\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>8.- Interpelados por la situaci\u00f3n antes descrita nos empe\u00f1amos, tal y como lo propone el Plan Trienal 2023-2026 de la Conferencia Episcopal Venezolana, en <em>\u00ab<\/em><em>dinamizar <\/em><em>procesos <\/em><em>de <\/em><em>conversi\u00f3n <\/em><em>pastoral <\/em><em>misionera<\/em><em>, <\/em><em>desde <\/em><em>una <\/em><em>espiritualidad <\/em><em>sinodal<\/em><em>, <\/em><em>que <\/em><em>promueva <\/em><em>la <\/em><em>vida <\/em><em>y <\/em><em>dignidad <\/em>de toda <em>persona<\/em><em>, <\/em>el compromiso <em>bautismal <\/em><em>en <\/em>el <em>anuncio <\/em>del Evangelio <em>de <\/em><em>Jesucristo<\/em>, <em>la <\/em><em>transmisi\u00f3n <\/em><em>de <\/em><em>la <\/em><em>fe <\/em><em>y <\/em><em>la <\/em><em>construcci\u00f3n <\/em><em>de <\/em><em>una <\/em><em>sociedad <\/em><em>justa<\/em>, <em>m\u00e1s <\/em><em>equitativa<\/em>, <em>fraterna <\/em><em>y <\/em><em>solidaria<\/em>, <em>inspirada <\/em><em>en los <\/em><em>valores <\/em><em>del <\/em><em>Reino <\/em><em>de <\/em><em>Dios<\/em><em>\u00ab<\/em><em>.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>9.- Damos gracias a Dios por el compromiso de miles de venezolanos, involucrados en crear espacios para solucionar los desafios de estos tiempos dificiles. Reiteramos nuestros mejores deseos para que este a\u00f1o 2024, con el esfuerzo y la participaci\u00f3n de cada quien y de todas las instituciones del pa\u00eds, transitemos la ruta del di\u00e1logo, del encuentro y del dise\u00f1o del pa\u00eds que todos queremos. Para ello, imploramos la bendici\u00f3n del Dios Alt\u00edsimo, con la intercesi\u00f3n de Mar\u00eda de Coromoto y del Beato Jos\u00e9 Gregorio Hern\u00e1ndez.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la alegr\u00eda y la esperanza que nos ha transmitido la fiesta del Nacimiento del Redentor, saludamos al pueblo venezolano al cual pertenecemos y servimos. Es nuestro deseo que este a\u00f1o de gracia 2024 nos ayude a todos en Venezuela, a conseguir caminos de paz, justicia y solidaridad fraterna. 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